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CRÍTICA PERSONAL A LA CLASE DE FILOSOFÍA

 Mi crítica hacia la clase de filosofía de este curso, primero de Bachillerato, es indudablemente positiva. Todo esto ha sido gracias al profesor, Enrique Mesa. La filosofía, en general, es una materia difícil, y más para jóvenes de entre 16 y 17 años que justamente no piensan en filosofía. Sin embargo, las clases que he tenido durante este curso de filosofía, han sido muy buenas. Como ya he dicho, es sumamente difícil acaparar la atención de jóvenes ante esta materia, cosa que aún así el profesor ha conseguido. Con esto quiero decir que este ha sido el impulso para que yo tuviese un mínimo de interés hacia la filosofía. La forma de dar las clases es excepcionalmente útil. La relación del profesor con los alumnos, por ejemplo. La relación que ha habido entre el profesor y los alumnos ha sido muy buena, y esto ha sido porque el profesor ha sabido tratar con chavales. Si les das las clases con un comportamiento serio y adulto, no es muy probable que vayan a presar atención, sin embargo,

¿EXISTE UNA FELICIDAD VERDADERA Y UNA FELICIDAD FALSA?

 En el mundo hay millones de personas. Cada persona vive de forma diferente, de forma distinta. Como vivimos de forma distinta, hacemos cosas distintas y por lo tanto nos hacen felices diferentes cosas. Teniendo como base esta idea, que cada uno tiene su propia idea de lo que es la felicidad, vayamos a la cuestión de este tema. Se pueden entender muchas cosas por felicidad verdadera y felicidad falsa. En mi opinión, en este mundo hay muchas cosas que nos pueden hacer felices, por ejemplo, la recuperación de un familiar tras haber superado una enfermedad mental o física, ganar la lotería, sentirse querido, llegar a tener el trabajo de tus sueños... A cada uno de nosotros nos hace felices una cosa. A pesar de esto, sí que creo que no es que haya una felicidad falsa, sino que hay cosas que pensamos que dan felicidad pero no es así. El dinero. Aquella famosa frase de "el dinero no da la felicidad". Hay gente que dice que sí da la felicidad. Lo cierto es que el dinero no es lo que